| ✲ | Una ley exacta.
La ley del karma es científica, lógica y justa. Se aplica siempre de forma exacta, rigurosa, mecánica y matemática. El propósito de esta ley es para que aprendamos de nuestros errores (karma negativo) y de nuestros aciertos (karma positivo). Nunca castiga. Hemos sido alimentados con la idea de que Dios nos perdonará o nos curará, sin importar lo que hemos hecho mal, que solo tenemos que pedir. Esto es ignorar la ley espiritual. cuando incurres en una deuda con el espíritu debes pagarla. Nadie te puede ayudar excepto tú mismo. |
| ✲ | Una ley divina.
Todas las leyes de Dios proceden del amor de Dios. La ley del karma es una ley divina. Este mundo en el que vivimos ha sido creado para que experimentemos las leyes de la vida y podamos crecer espiritualmente. La ley divina es el principio y el fin de toda verdad. Donde hay vida sea humana, animal, planta, nineral, incluso formas de vida más pequeñas hay un alma detrás y karma. La universalidad de la ley del karma es uno de los principales factores que une toda la vida. Todas componen una gran familia, con una inseparable historia y con un inseparable karma. |
| ✲ | Balance kármico.
En todo momento hay un balance kármico, con un grado asociado de felicidad o infelicidad, según el signo del karma (positivo o negativo). El balance kármico es el resultado de nuestras acciones de esta vida y de las anteriores reencarnaciones. En general, hay equilibrio entre karma bueno y karma malo, pero en cada momento uno predomina sobre el otro. Hay una tension entre crear y disolver karma bueno y malo. El karma, la acción y reacción de la gente en la vida, es su motor vida tras vida. |
| ✲ | Placer y dolor.
El sufrimiento, en general, es el pago de una deuda kármica. El pago trae un grado de purificación espiritual. Pero no todo sufrimiento es siempre un resultado directo de romper una ley espiritual. Un alma puede elegir intencionadamente una vida dura para aprender más sobre el amor, la sabiduría y la caridad. El dolor, como el placer, es una herramienta del karma. |
| ✲ | El karma y las pasiones de la mente.
El karma negativo se genera a través de las cinco pasiones de la mente: lujuria, ira, avaricia, apego y vanidad. Por ejemplo, no existe tal cosa como ira justa. El ECK no reconoce distinciones entre ira por una causa e ira por ninguna causa. A través de la ley del karma el ECK reparte justicia imparcialmente siempre que hay cualquier desequilibrio de emociones. |
| ✲ | Karma y sanación.
Cuando un sanador asume la enfermedad de una persona, adquiere el karma de esa persona. A una persona que practique la sanación psíquica le puede ir bien durante muchos años, porque la ley del karma no tiene prisa. El Espíritu tiene mucho tiempo, no tiene prisa en recoger las deudas que una persona ha creado. Pero de repente la salud del sanador se deteriora. No sabe lo que está pasando. Solo sabe que puede curar a otros, pero no a sí mismo. No sabe que ha violado las leyes del Espíritu. |
| ✲ | Deberes entre vidas.
Hay deberes entre vidas. Es una oportunidad para revisar las lecciones del día (o de vidas físicas pasadas), tomarlas seriamente y tratar de mejorar en la escuela (de la tierra) mañana (la próxima vida en el plano físico, tal vez en la tierra otra vez). |
| ✲ | Lecciones de cada vida.
Cada vida te enseña al menos una lección, y a menudo docenas. Por ejemplo:
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| ✲ | Karma y destino.
Es el Señor del Karma, y no el individuo, el responsable de seleccionar la familia a través de la cual el alma entra en el plano físico. La familia elegida ofrece la mejor perspectiva para el desarrollo espiritual. El Señor del Karma, al hacer la selección, no tiene en cuenta los sentimientos ni las imaginados derechos de la persona. Es la ley y debe ser obedecida. El conjunto de las condiciones en el nacimiento de una persona es lo que se llama destino. Mucho de lo que hace un individuo tras el nacimiento es un ejercicio de libre albedrío. El libre albedrío puede superar las condiciones del destino, pero primero el individuo debe despertar sus talentos creativos, a través de los cuales puede reconfigurar su vida espiritual y material. |
| ✲ | Aceptar las ideas de karma y reencarnación.
Cuando aceptas las ideas del karma y la reencarnación, como han hecho muchas de las religiones orientales, tu perspectiva de la vida se amplia. De repente, muchas de las cosas que no tenían sentido empiezan a revelar un patrón inteligible. Dejamos de considerarnos víctimas y comenzamos a ver las causas profundas subyacentes y actuar con más consciencia y responsabilidad, con un código ético más elevado. Entonces los problemas se convierten en oportunidades para el crecimiento espiritual. |
| ✲ | Karma Adi.
Es el karma primario -la palabra sánscrita “Adi” significa “primero”-, no adquirido, que comienza con nuestra primera vida física. Es un karma establecido por los Señores del Karma al comienzo del viaje del alma por los mundos inferiores. Antes de que las almas adquieran experiencia mediante la ley del karma, todas las almas son iguales, en el Océano de Amor y Misericordia. El alma que entra en su primera vida está en un estado de inocencia e ingenuidad. |
| ✲ | Karma Prarabdt.
Es el karma del destino. Es el que ha sido generado en una o más vidas anteriores y sobre lo que se basa la vida actual. |
| ✲ | Karma Sinchit.
Es el karma de reserva. Puede compararse con una cuenta de ahorros. Puede ser utilizada por voluntad de los Señores del Karma. Esto significa que el individuo puede ser asignado a vivir ese karma en el lugar y momento que los Señores del Karma determinen. |
| ✲ | Karma Kryiman.
Es el karma generado durante la vida diaria. Nos podemos liberar de él sufriendo y cosechando las recompensas que podamos acumular de una vida virtuosa. |